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Viaje papa
Benedicto XVI a Turquía
Roma.- Las
medidas de vigilancia para la
próxima visita del papa
Benedicto XVI a Turquía no
serán modificadas por el
secuestro de un avión realizado
por un desertor turco convertido
al cristianismo, según el
ministro italiano del Interior,
Giuliano Amato. |
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La visita presenta delicados problemas de seguridad,
pero es difícil pensar que el episodio del secuestro
agrave tales problemas", declaró el ministro ante
el Senado, citó AFP.
Sin embargo, la seguridad en torno al Vaticano fue
aumentada tras el secuestro.
En las puertas de entrada al pequeño estado y en la
plaza San Pedro -en la que el Papa celebró ayer
audiencia pública- se percibió un mayor número de
policías italianos, que son los que garantizan la
seguridad del
Vaticano.
La seguridad del Papa en su visita a Turquía, que está
programada para los días 28, 29 y 30 de noviembre, ha
suscitado debate en Italia sobre todo después de la
controvertida disertación del Papa en Alemania en la
que trazaba una relación entre violencia e islam.
Mientras, el ministro Amato rechazó la posibilidad de
que el secuestrador haya contado con cómplices a bordo.
El turco Hakan Ekinci aprovechó que una azafata entró
en la cabina de manejo pocos minutos después del
despegue de Tirana para introducirse en la carlinga,
contó el viceministro italiano del Interior, Marco
Minniti.
El pirata del aire, de 28 años, amenazó con hacerse
explotar y aseguró que contaba con un cómplice en el
avión, precisó el viceministro.
Según el comandante del avión, Ekinci conocía los
procedimientos de vuelo, que dijo haber estudiado en
Internet.
Durante el primer interrogatorio, Ekinci confirmó que
se había convertido al cristianismo y que temía
regresar a Turquía porque corría el riesgo de ser
detenido por ser un desertor, ya que no quiso prestar
servicio militar.
El joven turco, que no estaba armado, fue acusado en
Italia de "desvío de avión y secuestro de
personas". Tampoco llevaba carta alguna dirigida al
Santo Padre.
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